Identidad, Importancia y Potencialidad de la Microempresa:
¿Por que Apoyarla Específicamente?
En el Ecuador, a las pequeñas unidades económicas se las ha denominado de diversa manera: artesanía, pequeño comercio, pequeña industria, comerciantes minoristas o comercio informal. En el País y en la región se percibe una tendencia a denominar formalmente a todas esas unidades económicas con la categoría de «microempresa».
Esta categorización permitiría un tratamiento homogéneo, menos excluyente, más global y democrático del sector de las micro unidades económicas, facilitando su creación y favoreciendo su acceso a servicios más ágiles y oportunos, con lo cual la cobertura de atención podría ampliarse.
Por otra parte, esta especificidad facilitaría el impulso de los procesos organizativos del sector haciéndolos más dinámicos y globales; además la denominación de «microempresa» podría generar una mayor identidad y compromiso desde y hacia el sector. Adicionalmente, esta denominación favorecería que el sector sea considerado como parte del empresariado ecuatoriano y no como sector marginal, rescatando y revalorando sus aportes al desarrollo económico y social del país, antes que considerándolo como un segmento «lastre».
Contribución al desarrollo económico social y productivo del país
Aunque su aporte al producto interno bruto todavía sigue siendo bajo, es también cierto que su potencialidad en la dinamización de la economía es muy grande y por tanto es necesario fortalecer su desarrollo incorporándolo explícitamente en las políticas económicas y sociales. Esas políticas deben ofrecer condiciones que permitan al sector integrarse de manera más adecuada y equitativa a la economía formal, transformando la visión y tratamiento que hasta hoy se le ha venido dando, de "socio pobre" de la economía nacional.
Además, un subsector importante la manufactura- muestra una gran facilidad para adecuarse a los cambios en la demanda de bienes debido a que opera con una tecnología de gran flexibilidad, con todas las ventajas que ello implica.
Combate a la pobreza
Es una herramienta eficaz de combate a la pobreza ya que permite la generación de empleo e ingresos de los pobres que contribuyen a la satisfacción de sus necesidades básicas. Y justamente la prestación de servicios ágiles y efectivos financieros y no financieros a los microempresarios puede ser la manera más efectiva de reducir la pobreza y lograr un amplio, sostenido y equitativo crecimiento económico. Para el caso de las mujeres, especialmente para aquellas jefas de hogar, este aspecto es particularmente relevante porque su microempresa suele ser !a única alternativa para la subsistencia de su familia, constituyéndose en la herramienta crítica para paliar la pobreza.
Empleo de bajo costo
El número significativo de puestos de trabajo generados por la microempresa son creadas sin subsidios, con exiguos costos de programas o servicios especiales y no constituyen causa permanente de egreso fiscal, como sucede en muchos otros sectores de la economía. Aunque no se dispone de datos específicos para la microempresa, de los proyectos financiados por la CFN a la micro y pequeña empresa se desprende que el costo promedio de creación de un puesto de trabajo en este grupo es de US$3,700, frente a US$ 23.700 que costaría la creación de cada puesto de trabajo en la mediana y gran empresa9.
CFN, Memoria Institucional 1994. Dado que este dato es un agregado para la pequeña y microempresa, es de suponer que el promedio específico para esta última debe ser sensiblemente menor.
Democratización del mercado de bienes y servicios
La microempresa sirve de proveedor de bienes y servicios compensando el impacto de la crisis expresado fundamentalmente en el bajo poder adquisitivo. Además facilita la comercialización de varios productos del sector moderno en el mercado e implica una mayor democratización en el acceso a los factores productivos, favoreciendo la equidad.
Ahorro interno canalizado hacia la inversión productiva
A pesar de que efectivamente la dotación de capital con la que nacen y funcionan la mayoría de las microempresas es pequeña, representa la canalización de una parte del ahorro interno -de los sectores de menores ingresos- hacia inversiones para la producción de bienes y servicios que generan valor agregado, lo que significa un mayor fortalecimiento y democratización de la estructura económica del país.
Fortalecimiento del sistema democrático y la gobernabilidad
Su presencia y desarrollo efectivo contribuyen al afianzamiento de un modelo de desarrollo moderno, democrático, equitativo y sostenible, que permite equilibrio y estabilidad política, pues a pesar de sus condiciones precarias de vida, no es un sector contestatario que conspire contra el sistema establecido.
Origen del Sector Informal de la Economía
A finales de la década de los 70 se empezó a denominar como sector informal de la economía a aquella porción creciente de la fuerza laboral principalmente Urbana- que no encontraba trabajo en el sector moderno de la economía, y que se veía obligada a crear su propio empleo a través de la generación de alguna actividad económica, que le provea de los ingresos indispensables para su subsistencia.
A partir de la década de los 80, a estas unidades económicas autogestionada, se las empezó a denominar microempresas.
Contrariamente a lo sugerido por algunas corrientes que señalaban el carácter pasajero de este fenómeno, el sector de la microempresa no solo que no ha disminuido, sino que a mostrado crecimiento sostenido a lo largo de los últimos año, constituyéndose en un sector estructural de la economía de nuestro país.